Ojo que todo lo ve: la historia de la videovigilancia

Hay ojos en todas partes y no pertenecen a los humanos. En el acelerado mundo moderno de hoy, la videovigilancia se ha vuelto tan esencial para la sociedad como los guardias de seguridad y las puertas de enlace. Mencione la videovigilancia y el ciudadano medio asociará instantáneamente el término con cámaras de video montadas en bancos y tiendas departamentales o cintas de video de un cónyuge errado marcado como Prueba A en un proceso de divorcio complicado.

La historia de la videovigilancia es tan compleja como el sistema que la respalda. De hecho, se remonta mucho más atrás en el tiempo de lo que la mayoría de nosotros creemos. Los informes de prensa indican que ya en 1965, la policía de los Estados Unidos ha estado utilizando vigilancia por video en lugares públicos. Para 1969, las cámaras de la policía se habían montado en áreas estratégicas del edificio municipal de la ciudad de Nueva York. Esto sentó un fuerte precedente, y no pasó mucho tiempo antes de que la práctica se extendiera a otras ciudades y los agentes de policía vigilaran de cerca las áreas clave, con el uso de sistemas de circuito cerrado de televisión o circuito cerrado de televisión.

Inicios analógicos
Las cintas de video son en gran parte responsables de la popularización de la videovigilancia. La tecnología analógica utilizada en la grabación de casetes de video les dio a los tomadores de decisiones una visión innovadora: es posible preservar la evidencia en la cinta.

En 1975, Inglaterra instaló sistemas de videovigilancia en cuatro de sus principales estaciones de tren subterráneo. Al mismo tiempo, también comenzaron a monitorear el flujo de tráfico en las principales carreteras. Estados Unidos hizo lo mismo durante la década de 1980, y aunque no había sido tan rápido como Inglaterra en utilizar la videovigilancia, compensó el tiempo perdido instituyendo ampliamente sistemas de videovigilancia en áreas públicas.

Multiplexación digital y desarrollos posteriores
Un inconveniente de la tecnología analógica era que los usuarios tenían que cambiar las cintas a diario. Esto se remedió en la década de 1990 con la introducción de la multiplexación digital. Las unidades multiplexadoras digitales tenían características como grabación de lapso de tiempo y solo movimiento, lo que ahorraba una gran cantidad de espacio en la cinta. Además, permitió grabaciones simultáneas en varias cámaras.

El siguiente avance, la digitalización, contó con capacidad de compresión y bajo costo, lo que permitió a los usuarios grabar videos de vigilancia de un mes en el disco duro. Además, las imágenes grabadas digitalmente son más claras y permiten la manipulación de imágenes para mejorar la claridad.

El 11 de septiembre e Internet
Los hechos del 11 de septiembre de 2001 cambiaron la percepción del público sobre la videovigilancia. Los desarrolladores de software crearon programas que mejoran la videovigilancia. Los programas de reconocimiento facial es uno de estos programas. Utilizando puntos clave de rasgos faciales, los rostros grabados se comparan con fotografías de terroristas y criminales.

En mayo de 2002, se instaló un software de reconocimiento facial en las cámaras de videovigilancia por computadora en Ellis Island y la Estatua de la Libertad. Ese mismo año, SmartGate se instaló en el Aeropuerto Internacional de Sydney en Australia. SmartGate es un sistema automatizado de cruce de fronteras para miembros de la tripulación de aerolíneas. El sistema escanea los rostros de los miembros de la tripulación, los compara con fotos de pasaporte y confirma la identidad en menos de diez segundos.

En diciembre de 2003, la escuela secundaria Royal Palm en Phoenix, Arizona, instaló videovigilancia con reconocimiento facial. Este es un programa piloto para registrar a los delincuentes sexuales y rastrear a los niños desaparecidos.

Para todos estos desarrollos, Internet es la guinda del pastel. Revolucionó la videovigilancia al eliminar todos los impedimentos para ver y monitorear en cualquier parte del mundo.

Claramente, la humanidad ha creado medios mejores y más refinados para la videovigilancia. Casi todos los meses salen al mercado sistemas de videovigilancia más pequeños, elegantes y potentes. Los satélites envían señales en todo el mundo. De hecho, hay ojos por todas partes, y varios de ellos están en el cielo.

Alguien siempre está mirando.

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